Gestión de la Riqueza & Inversión

Carta, AG Family Office: La volatilidad es difícil de entender

La volatilidad es difícil de entender

Ya entrados en primavera, los días son más largos que las noches para aquellos de nosotros que estamos en el hemisferio norte. Sin embargo, al igual que con el clima inusualmente frío en estas últimas semanas, los activos de riesgo parecen resfriados en este momento y los inversores parecen esperar tiempos más soleados.

La volatilidad en las acciones ha subido, pero no difiere en gran medida de su promedio de largo plazo. Gradualmente las acciones, los bonos y otros activos se han ido poniendo más baratos,. Y sí, los inversores están agitados. Aunque si eso consigue espantar a aquellos con el gatillo fácil (especuladores sin miras de largo plazo), pues entonces que así sea, nosotros los inversores podremos invertir a precios más interesantes…

Muchos inversores sienten fobia cuando se trata de volatilidad. Esta suele asociarse a tiempos difíciles o a un mercado incierto, pero debemos comprender que la volatilidad es provocada por el comportamiento humano, sus sesgos o sus emociones. En el largo plazo, lo que guía el comportamiento de los mercados son sus fundamentales.

Lo que es menos obvio (y debería saber) es que si usted es un inversor, la volatilidad puede llegar a perjudicarle. Como inversor, el tiempo juega a su favor, sus inversiones crecen y el interés compuesto hace el resto. Pero si llega la volatilidad, también aumenta la probabilidad de que salga de sus inversiones y sus rendimientos dejen de capitalizarse.

No es una frase hecha, a mí me llevo años comprender su sentido.

Seamos honesto, la volatilidad no hace gracia a nadie, pero cuando llevas un tiempo andando cautelosamente en el mercado, la volatilidad suele traer consigo oportunidades para irse de compras.

Los inversores no deben entrar en pánico, sino que deberían tener un buen plan. Si la gente se asusta después de que el mercado se haya desplomado, es demasiado tarde.

Necesariamente debemos comprender cuales son los riesgos en cada inversión y aceptar las fluctuaciones como un hecho habitual en los mercados. Podemos ir para abajo, pero debemos someternos al hecho de que, siempre que estemos bien diversificados (no vale cualquier cosa…) será una cuestión de tiempo, de cuanto tiempo necesitaremos para volver al punto inicial antes de las caídas y no será una cuestión de perder o ganar dinero.

“Deberíamos comprar cuando estamos asustados y vender cuando no lo estamos”. Sé que la teoría es sencilla, pero es así, y quien no lo acepte, nunca podrá obtener rendimientos por encima de la media.

Presente

La volatilidad ha vuelto. Uno de nuestros temas clave a comienzos de este año fue que pasaríamos de un entorno de volatilidad inusualmente bajo a algo más normal para esta etapa del ciclo. Durante todo 2017, los índices se movieron en un rango históricamente bajo para un activo como la renta variable, en 2018 eso ha cambiado.

La volatilidad a principios de febrero pudo ser provocada por un inesperado dato de empleo en EE.UU, incrementando los riesgos de cara a una subida de tipos más agresiva. Hoy, las sacudidas vuelven a ser fuertes, y esta vez, es más difícil “intentar” elegir un catalizador… Trump subiendo el tono sobre tarifas y aranceles, el sector tecnológico con Facebook a la cabeza precipitándose por la preocupación sobre la seguridad de sus inmensas bases de datos o el debut de Jerome Powell como presidente de la reserva federal de Estados Unidos…

Los mercados financieros no pueden explicarse fácilmente o empaquetarse cuidadosamente en un conjunto de deducciones. En gran medida son impredecibles, y la única manera de operar con éxito en ellos es bajo cierto conocimiento y sobre un sólido plan.

Cualquiera que sea el catalizador hoy, el punto más importante a reconocer es que la volatilidad ha vuelto a los mercados.

 

¿Qué me agita?

Nos entusiasman los precios bajos, si voy de compras y encuentro polos Hugo Boss a mitad de precio, es probable que acabe comprándome dos en lugar de uno. En cambio, si en la tienda el precio de los polos se ha duplicado, es probable que en lugar de uno acabe comprándome ninguno.

Cuando se trata de bienes de consumo, la mayoría de la gente se emociona con precios más bajos y se desmoraliza con precios más altos.

Pero cuando se trata de activos financieros, la mayoría de la gente se emociona con precios más altos y se desmoraliza con precios más bajos.

No digo que sea una tesis errónea, si crees que los mercados se mueven tendencialmente, precios elevados suelen generar nuevos máximos de una forma continuada… Pero tienes que comprar caro y vender aun más caro a otros inversores y eso no siempre es fácil.

Lo que pudimos ver durante 2017 es que mucha gente está buscando atajos. Pero como nos ha enseñado la práctica, estos no existen… El primer reto al que se enfrenta un hormiga (artículo anterior, La cigarra y la hormiga) es el de recordar que cuando se trata de hacerse rico; lento y constante es lo que te hace ganar la carrera. Si estás en la parte final de tu vida laboral y hoy no te encuentras en el lugar en el que desearías estar financieramente, probablemente la mejor explicación es que no comenzaste lo suficientemente pronto. No se trata de pegar un pelotazo, jugar con Bitcoins o tirar un Euromillón, sino que se trata de jugar al más largo de los juegos, estar siempre invertido y dejar que los rendimientos se vayan capitalizando en el tiempo. ¿no me creen? Se lo demostraré:

Francisco Paramés (actual gestora COBAS, a nuestros clientes les sonará), gestor renta variable. Rentabilidad anualizada (media) anual desde 1999 a octubre 2014, 12% rentabilidad/año y rentabilidad acumulada en el fondo durante ese periodo, 547%.

Una rentabilidad anual del 12% es buena, si, pero más de la mitad de esa rentabilidad acumulada (547%) se ha generado gracias a la reinversión y a no haberse movido del “asiento” durante esos 15 años.

 

 

 

 

 

 

 

 

Invertir a largo plazo no es nada glamuroso pero cada fragmento de evidencia sobre cómo hacerse rico, sugiere que el concepto es simple: compra acciones con dividendos que crezcan con el tiempo y aguántalos firmemente.

«Si no estás pensando en ser dueño de una acción durante 10 años, ni siquiera pienses en poseerla durante 10 minutos» Buffett.

Conclusión

¿Qué nos deparará el Mercado a partir de ahora?

Cuando me preguntan esto, siempre respondo igual: «No lo sé”. El mercado algunos días sube y algunos días baja y en la gran mayoría de veces no sabemos porqué. Pero lo que sí sabemos a ciencia cierta, es que el mercado de acciones produce un rendimiento positivo en el 55% de los días, en el 65% de los meses y en el 75% de los años. Esas probabilidades me gustan y me ayudan a seguir invirtiendo y a crear un desapego emocional entre mis inversiones en cartera y mi vida cotidiana.

Algunos pueden sentir que admitir que gran parte de lo que ocurre en los mercados no se puede explicar significa que, como profesionales de la inversión, tenemos poco que ofrecer. Pero, todo lo contrario, esta admisión es el primer paso para proporcionar un mayor valor al cliente. Los mercados financieros son imposibles difíciles de predecir, y quien pretenda lo contrario y haga alago de ello, claramente no lleva suficiente tiempo operando en ellos.

“No temas a la volatilidad, acepta las oportunidades que crea”.

Alexandre García Pinard

AG Family Office EAFI

Descargar en PDF
6 abril, 2018